Dicen que a un país se le conoce por su comida. Colombia no es la excepción. Al ser una nación con tierra fértil y gran variedad de flora y fauna, posee un montón de recursos naturales donde se pueden extraer los ingredientes para preparar diversos platillos de la cocina colombiana.

De esta forma, Colombia también posee una gran variedad de platillos de acuerdo a la región. El país cuenta con cinco regiones que son la región del Caribe, la región Andina, la región del Pacífico, la región Orinoquía y la región Amazonas.

Los platillos de la región Caribe se caracterizan por poseer influencias tradicionales de las culturas indígenas, europeas, negras y mestizas. Al ser una zona extensa, la preparación de los platillos varía de acuerdo a los municipios. Entre los platillos más populares están las diferentes variantes del sancocho, como el sancocho de mondongo, el de costilla, de guandú con carne salada, de pescado, de mariscos, de tortuga, entre otras especies.  

También es común consumir pescado frito. Al ser una región cerca del mar, los productos marítimos son muy comunes. Los pescados consumidos son la mojarra, la sierra y el bagre. Éstas se fríen entero y se sirven acompañados de arroz, vino del agua, frijoles, ensalada y plátano frito.

En cuanto a la región Andina, se puede degustar el ajiaco, el tamal, el masato y la chicha. El ajiaco es una sopa hecha con tres clases de papas acompañado de pollo, alcaparras, mazorca y arroz. El tamal por su parte, consiste en una base de harina de maíz rellena de carne, vegetales, chiles, frutas y salsas envueltas en hojas de mazorcas o plátanos.

El masato y la chicha son dos bebidas típicas de la región Andina. El masato consiste en la fermentación del arroz, yuca, maíz o piña en una olla con agua por ocho días o hasta que la mezcla comience a generar espuma. Y la chica es el nombre de diversas bebidas derivadas de la fermentación no destilada del maíz y otros cereales. Por lo general se la bebe en días festivos, especialmente en Navidad.

Pasando a la región del Pacífico, se puede degustar el cuy asado, la fritada, el mote y el hornado. En cuando a las bebidas se encuentran bebidas hervidas, el canelazo y el champús. Y entre los postres están los helados de paila y el postre de nata.

El cuy es un animal híbrido de roedor al cual también se lo conoce como conejillo de indias o curí. En la región del pacífico se consume su carne de forma asada o en brasas. Mientras que la fritada consiste en carne de cerdo acompañada con mote, crispetas, papas con cáscara y tortilla de papa. El mote, en cambio, es un maíz tierno cocido en agua. Por lo general se usa para acompañar el hornado, que consiste en cerdo cocinado al horno.

 Las bebidas hervidas, en el pacífico, son líquidos preparados a base de jugo de frutas y licor como el aguardiente. Entre los más destacados está el canelazo, que contiene agregado de canela. El Champús, en cambio, contiene miel de panela, maíz, frutas locales y especias.

Los helados de paila son helados elaborados sobre una paila de cobre con hielo picado, al cual se le añade leche y jugo de mora. Y el postre de nata se realiza, generalmente, con la nata de la leche.

En cuando a la región de Orinoquía se puede degustar la ternera a la llanera o mamona, cuya preparación consiste en asar cortes de ternera en varas de madera colocadas alrededor de una hoguera. Y al ser también una región donde predomina el arroz, se puede degustar el pan de arroz, la torta de arroz, entre otros platillos a base de arroz.

Y por último no olvidemos mencionar la región Amazonas, que se ubica al sur del país y comprende el 50% del territorio colombiano. Entre los ingredientes más utilizados en esta región está el huevo de tortuga, boa, pescado, plátanos y frutas exóticas.

La boa la consumen como lomo ahumado con limón, vinagre y papas. El pescado es la comida base de los habitantes de la zona y también el más solicitado por los turistas, especialmente el pira curú. Gracias a los conocimientos ancestrales indígenas, los habitantes de la región sacan el máximo provecho de los productos naturales del Amazonas conformando, de esa manera, una culinaria apetitosa y exótica.

En conclusión, se puede apreciar la gran diversidad culinaria de Colombia, así como la forma en que cada región se valen de sus recursos para conformar sus respectivas gastronomías y, de esa forma, ofrecer variedad de opciones atrayentes tanto para los turistas como para los colombianos de todas las regiones del país.