En la gastronomía colombiana el uso de especias, condimentos y hierbas aromáticas es parte del mestizaje cultural heredado de las culturas indígenas, europeas y africanas, la cual a través del uso de ingredientes autóctonos y foráneos han enriquecido su cocina, dando carácter y sabor a los platos.
 
La cocina colombiana se caracteriza por combinar condimentos y especias salados con la frescura de las hierbas de manera de lograr la armonía de sabores. Entre los más comunes se encuentran el achiote, el comino, la nuez moscada, la pimienta, el cilantro, la menta, el perejil, pimienta, entre muchos otros. 
 
Las poblaciones indígenas colombianas basaban su dieta en alimentos obtenidos de la caza y la pesca, también de tubérculos y frutos obtenidos de sus cultivos; con la colonización se introducen a América productos como el arroz, las leguminosas y las especias. Los africanos también aportaron sus técnicas y alimentos que complementaron la identidad de la cocina colombiana.
 
En la cocina colombiana es muy común utilizar hierbas como la albahaca, el orégano, romero, tomillo, el cilantro, el perejil, el culantro cimarrón que es de un fuerte sabor muy propio de la región costera del pacífico colombiano. 
 
También está la conocida cebolla junca que es el nombre con el cual se conoce a la cebolla de verdeo, una hierba originaria de Asia que llegó a Colombia en la época de la Conquista. En cuanto a las especies encontraremos la pimienta verde y la negra, así como el comino, el azafrán, la paprika y el achiote oriundo del trópico de América, que es utilizado principalmente como colorante vegetal bien sea en polvo o en pasta.
 
Colombia posee una gastronomía variada donde se ha dado paso al uso de ingredientes locales y provenientes de otras latitudes para así complementar y realzar el sabor de sus deliciosos platos.