El pandebono es un tipo de amasijo muy similar a la chipa paraguaya, al pão de queijo brasileño o al cuñapé boliviano, pues la preparación y la composición de todos estos alimentos es casi la misma. Todos estos tienen forma circular, un color muy parecido y están hechos a base de queso y almidón de yuca principalmente. Este amasijo, típico y originario del Valle del Cauca (más específicamente de la ciudad de Cali) es consumido muy a menudo en la mayoría de los hogares y su aparición en la gastronomía colombiana, si bien no está definida, es generalmente explicada por tres teorías principales.

La primera (y una de las más populares) es una nos cuenta que esta comida apareció por primera vez en la “Hacienda Bono” en manos de Genoveva, una hábil mujer que quiso enriquecer el pan tradicional añadiendo ingredientes más nutritivos y que su popularidad fue tan grande que comenzó a ser comercializado en los alrededores de la hacienda. Y, que con el pasar del tiempo, el nombre cambió de “Pan de la Hacienda Bono” a “Pandebono”. Dicha versión es corroborada por el explorador y botánico francés Edouard François André en su libro “Amérique Équinoxiale” publicado en 1883.

La siguiente teoría que encontramos es una que nos cuenta que este “panecillo” era entregado a cambio de un boleto o “bono” a los trabajadores de las plantaciones de caña de azúcar para cumplir la función de un almuerzo o merienda. Por lo que este alimento era llamado “Pan del Bono”.

La ultima teoría explica la aparición del pandebono por la mala pronunciación de un inmigrante italiano en Cali. Se nos dice que este panadero salía a la calle a vender todo lo que horneaba y para atraer comensales gritaba: “pan del buono” y al escuchar esto la gente del lugar decidieron llamarlo por su nombre actual.