De nombre «Cayeye», del vocablo «Cayey» de los Arawakos, que se traduce como «lugar del agua», se trata de uno de esos platos colombianos que son sencillos, pero cuya historia y demás datos adicionales, no dejan de sorprender.
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Seguro querrás un Cayeye después de leer esto:

Historia

Contrario a lo que se creería a primera instancia, el Cayeye es uno de esos platillos cuya creación es reciente; esto, debido a que data de un momento en el cual los criterios para aceptar los guineos —su ingrediente principal—, eran bastante exigentes.

Por lo cual, aquellos que no cumplían con los mismos, eran desechados en lo que hoy en día se conoce como el Mercado Públco, pero que en su momento, no era más que los carriles del tren. Algo un poco excesivo, ¿no lo creen?

La cuestión es que esto era ventajoso para quienes durante la época de la United Fruit Company en Magdalena, Colombia; preferían comer guineos gratis, que tomar en cuenta las consideraciones de exportación. Oferta difícil de rechazar.

De modo que como no podía ser de otra manera, buscaron prepararlo de mil y un maneras, ya fuese de modo tradicional hirviéndolo y friéndolo, en sopas e incluso volviéndolos dulces.

Hasta que eventualmente, alguna persona curiosa para la cocina, lo cocinó, trituró y mezcló con mantequilla y queso rallado. Popularizando su invento al que se le incorporaron otros ingredientes, como la cebolla y salsa hecha de tomate sofrito.

¿Por qué deberíamos consumirlo?

Aparte de ser delicioso según muchos internautas, el consumo regular —más no excesivo— del cayeye, trae consigo, múltiples beneficios, entre los cuales podemos mencionar:

Gracias a su alto contenido en fibra, colabora para sentirnos más saciados y aparte, mantener en correcto funcionamiento nuestro sistema intestinal, lo cual, en conjunto, ayuda a perder peso. Aunado a que equilibra la flora intestinal y según investigaciones recientes, podría ayudar en la prevención del cáncer de colon.

Asimismo, disminuye el colesterol malo e incrementa los niveles de colesterol bueno; controla los niveles de azúcar en la sangre y previene tanto los ECV, como las enfermedades cardiovasculares.