La torta negra es un pastel de gran popularidad en varios países latinoamericanos que está elaborado con una mezcla de frutas confitadas y frutos secos en una maceración de ron y vino dulce. 
 
En Colombia también se le conoce como torta envinada o torta de bodas, principalmente por su sabor a licor dulce y por no faltar en cualquier celebración especial. Su color negro se debe principalmente al uso de quemado de panela en su preparación y a que se humedece con vino dulce una vez que ha sido horneada.
 
De acuerdo a datos históricos, este pastel fue introducido en el siglo XIX por los galos en Argentina y Venezuela, quienes idearon durante la travesía la preparación de un pastel con ingredientes fáciles de conservar como las frutas confitadas, el ron y la miel. 
 
A este postre se le conoció como torta negra galesa y posteriormente su receta fue extendiéndose por toda América Latina, donde llegó a Colombia y fue adoptada como la torta negra colombiana.
 
En la versión colombiana de este pastel es muy común utilizar nueces, almendras, avellanas, especias y darle el toque especial con vino tinto dulce de Oporto, cerveza negra o brandy. 
 
Este postre tiene una consistencia un poco densa que adquiere por la maceración de las frutas en alcohol, aunque curiosamente hay quienes afirman que el tiempo de macerado no es un condicionante para que la torta quede con mejor sabor y consistencia.    
 
Si bien esta receta es muy popular en países como Venezuela, Jamaica y Argentina, en Colombia la tradición marca que la torta se aromatice con una buena proporción de especies dulces, frutos secos triturados y se utilice la panela bien oscura para afianzar el sabor y el color de la miga; sin olvidar el bañado del pastel con vino dulce.